BEATIFICACIÓN DE LAS MÁRTIRES CONCEPCIONISTAS

BEATIFICACIÓN DE LAS MÁRTIRES CONCEPCIONISTAS

      El 22 de junio de 2019 se nos dio compartir el gozo de  ver subir a los altares por la beatificación de nuestras hermanas Concepcionistas Franciscanas, martirizadas en el año 1936 en nuestra nación española. Fue un gozo y una alegría desbordante los que sentíamos nosotras, las concepcionistas. Comenzaron con ese hermoso canto de Pueblos de Reyes, que nos hacían sentir Iglesia y Orden. La emoción fue creciendo cuando vimos entrar a tantos sacerdotes, obispos, cardenales… se nos iba esponjando el corazón y no cabía dentro y solo podíamos repetir ¡gracias!

     También fue muy grande y consolador ver a nuestra Orden de la Inmaculada Concepción (Concepcionista Franciscana)  representada por tantas hermanas que llegaban de todas parte: América, Portugal, España…

     Fue doblemente emocionante el momento en que se leyó el escrito del Santo Padre, anunciando la beatificación de nuestra Catorce Hermanas mártires, siguiendo la lectura de la reseña de cada una de ellas por el Postulador de la causa… llegó el momento de descubrir el cuadro donde permanecían en compañía de la Inmaculada y la Santa Madre Beatriz, nuestra Fundadora.  Creo que como yo, toda concepcionista sentiría estremecerse todo su ser y las lágrimas corrían por los rostros. No hay palabras para expresar tanta mezcla de gozo y alegría. Solo podemos repetir un ¡GRACIAS!  con mayúsculas y sin interrupción y poner a nuestra Orden bajo su protección, para que en el hoy de la historia, seamos capaces de responder al Señor como lo hicieron ellas, con generosidad, siendo en la Iglesia fecundas desde nuestra vida de retiro y contemplación, llevando a todos los hombres en nuestro corazón para presentarlos al Señor con sus luchas y alegrías.

La experiencia de Dharsini.

Postulante  de la Comunidad  de Borja  (Zaragoza) en la Orden de la Inmaculada Concepción

       El día 22 de junio de este año estuve presente en la Beatificación de Madre Mª del Carmen Lacaba y 13 hermanas mártires, de la orden Concepcionista.

     Doy gracias al Señor por concederme esta oportunidad estar presente en una celebración que hablaba de la entrega fiel y coherencia de su amor al Cristo crucificado, muerto y Resucitado.

     La Eucaristía celebrada en la Catedral de la Almudena de Madrid y presidida por el Cardenal… fue emocionante, sobre todo cuando abrieron la cortina para descubrir la imagen de las hermanas Beatas.

     Las lecturas me han dejado una apertura a dar la vida por Cristo, en especial las palabras de San Pablo «cuando soy débil, entonces soy fuerte».

     La vida de mis Hermanas mártires es un gran ejemplo para seguir fiel al Señor en medio de mis dificultades cotidianas. Nada nos aparta del amor de Cristo.

     Me ha gustado mucho ver tantas Hermanas Concepcionista reunidas en un mismo lugar para celebrar, gozar y vivir el amor De Dios derramado en nuestras vidas y en especial en la entrega de nuestras hermanas mártires.